Una batalla campal antes de definir el próximo Clásico Mundial
El secreto detrás del choque entre jugadores y dueños que puede cambiar el béisbol
El Clásico Mundial de Béisbol terminó y ahora la atención se centra en la negociación del nuevo convenio laboral entre jugadores y dueños antes de la temporada 2027. El conflicto está abierto y difícil de resolver, pues ambos bandos tienen posturas firmes. Los peloteros quieren una mayor parte de las ganancias, mientras que los dueños temen por sus ingresos debido al cambio del cable al streaming en la televisión.
En 2025, la liga facturó 12,500 millones de dólares, de los cuales casi la mitad (48.5%) fue para pagar a los jugadores de las plantillas principales. El equipo Atlanta Braves, que es público y reporta sus finanzas, ganó 51 millones de dólares con ingresos de 732 millones ese año. Estas cifras forman parte del debate sobre cómo repartir el dinero.
Este conflicto podría afectar la realización del próximo Clásico Mundial, que la MLB quiere en 2029 para evitar choques con el Mundial de Fútbol 2030 y atraer patrocinadores globales. Además, las negociaciones definirán si los grandes jugadores participarán en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, donde ya están clasificados Estados Unidos, República Dominicana y Venezuela.
El reciente Clásico rompió récords de asistencia y audiencia, con más de 1.6 millones de espectadores y un crecimiento en mercados clave como Estados Unidos y Japón, donde Netflix compró los derechos. A pesar de la eliminación temprana de México, Japón y Corea, el torneo gana relevancia y los jugadores se sienten cada vez más identificados con él.
Para seguir creciendo internacionalmente, tanto dueños como jugadores tendrán que ceder. Los propietarios son cautelosos con prestar a sus estrellas, pero el éxito global abre nuevas oportunidades para que todos mejoren sus negocios en el futuro.

