¿La Fórmula 1 pone el punto muerto? El Gran Circo se defiende ante la caída de la audiencia de este curso

Fernando Alonso fue el encargado de terminar con la gloriosa racha que permitió a Michael Schumacher devolver a Ferrari a lo más alto, al encadenar cinco títulos (2000-2004). La introducción de la tecnología híbrida (2014) puso fin a la fabulosa inercia de Sebastian Vettel, el rey del mambo entre 2010 y 2013, de la misma forma que Max Verstappen hizo que los paseos de Mercedes pararan en seco en aquel apoteósico final de curso de 2021. Todos los cuentos de hadas tienen un final y, en muchos casos, uno puede comenzar a intuir la caída por ciertos indicios en la trama. Señales como las que recientemente ha ido lanzando la Fórmula 1, subida a un cohete lunar desde hace más de cinco años y que ahora empieza a proyectar los primeros síntomas de agotamiento. Por más que nadie pensara que esa tendencia al alza sería eterna, enfrentarse al batacazo no es plato de buen gusto, de modo que no es extraño pensar que, en Liberty Media, el propietario del Gran Circo, se ha desatado una cierta inquietud tras los resultados económicos del segundo cuatrimestre del año, que registraron una caída en los ingresos de 659 millones de euros (un 38%) respecto de los datos del mismo periodo en 2025. Sobre este declive es importante recalcar, no obstante, que en lo que llevamos de ejercicio se han celebrado cuatro grandes premios menos que entonces, como consecuencia del conflicto en el Medio Oriente. Desde los despachos de Madrid se confía plenamente en la tremenda solidez del trampolín en el que la ciudad acaba de subirse 45 años después de la última vez. “Estamos preparados para lo que viene, y más que convencidos. Por eso hemos firmado un contrato a diez años”, explica Luis García Abad, director general del Gran Premio de España, a EL PAÍS. A pesar del optimismo del ex agente de Alonso, es lógico pensar que esos números presentados un mes antes del estreno oficial del Madring no provocaran muchos saltos de alegría en el consejo.

