Una comunidad de cordillera Central colecta fondos para electricidad
La comunidad sin electricidad que lucha contra todo para no quedarse en la oscuridad
En la cordillera Central, a 30 kilómetros de Padre Las Casas, existe una comunidad llamada La Cueva que aún no tiene electricidad. Sus 200 habitantes, repartidos en 45 casas, dependen de lámparas de gas, jachos y luces solares que a veces no funcionan por falta de sol. Por primera vez, intentan reunir dinero para llevar la energía eléctrica a su hogar.
Cada familia aporta 5,000 pesos, una suma importante para ellos, y ya realizaron rifas y recibieron promesas de apoyo del ayuntamiento. Con esos fondos, esperan comprar postes, cables y conectar su comunidad al circuito eléctrico que está a 3.2 kilómetros en la vecina La Cucharita. Aunque Edesur considera costoso el proyecto, los vecinos están decididos a avanzar "con o sin ayuda del Gobierno".
Este problema no es nuevo. En 2016, un proyecto llevó electricidad a 480 familias de la cordillera Central, pero comunidades como La Cueva quedaron fuera. Por eso, los pobladores sienten que el Estado incumple sus promesas y los compromisos internacionales para garantizar energía moderna y accesible para todos antes de 2030.
Mientras tanto, algunas pequeñas hidroeléctricas instaladas en la zona no funcionan bien o solo benefician a pocas casas. Según el último censo, todavía hay más de 57,000 hogares en República Dominicana sin electricidad, concentrados principalmente en regiones del este y sur del país.
La historia de La Cueva es un llamado a no olvidar a estas comunidades que, a pesar de las dificultades, luchan por tener la luz que todos merecen.

