En Rusia está prohibido bromear sobre Gobierno, religión y la guerra
Prohibido reír en Rusia: ¿qué chistes te pueden llevar a la cárcel?
En Rusia, bromear sobre el gobierno, la religión o la guerra puede traer graves consecuencias. Tras cuatro años de conflicto en Ucrania, los humoristas evitan tocar estos temas para no ser arrestados o enfrentar el cierre de sus locales.
El cómico Artiom Ostanin está siendo juzgado por hacer chistes sobre un veterano de la guerra y Jesucristo. Aunque el supuesto soldado nunca peleó y vive pidiendo limosna, Ostanin podría pasar años en prisión. Además, él fue detenido en Bielorrusia y denunció maltrato policial.
No solo los chistes están en la mira, también personajes infantiles como Cheburashka enfrentan críticas. Algunos ultranacionalistas acusan a este tierno personaje de ser “cosmopolita” y “contrario a los valores rusos” solo por no ser ruso y por su éxito en taquilla.
Mientras tanto, cineastas y críticos defienden la película de Cheburashka por promover la bondad y el humanismo, valores que chocan con la línea oficial del Kremlin, que da preferencia a películas bélicas y patrióticas. La comedia y la inocencia parecen estar en jaque en la Rusia actual.

